Esta tarta de helado es ese antojo que junta lo mejor de dos mundos: la cremosidad de una tarta de queso y la frescura de un helado artesanal. En esta colaboración con Helado de Lima, la tarta vasca se convierte en un postre frío hecho a base de queso crema, suave, intenso y peligrosamente irresistible.
En Tarta de Queso hacemos tartas para disfrutar lento, con calma, con ese “un poquito más” que siempre aparece al final. Por eso esta colaboración se siente tan natural: si la tarta de queso ya era un placer por sí sola, llevarla al formato helado era casi una travesura necesaria.
La idea principal es simple: una tarta de queso también puede vivirse en versión fría, cremosa y lista para cucharear.
¿Qué hace especial a esta tarta helada de Tarta de Queso y Helado de Lima?
Una tarta helada puede sonar a torta fría, capas, gelatina o postre de cumpleaños. Pero esta propuesta va por otro camino: es un helado artesanal inspirado en la tarta vasca, con queso crema como protagonista y esa textura que no necesita mucha explicación porque se entiende apenas toca el paladar.
La tarta de queso tiene algo bien particular: no busca impresionar con mil adornos. Su encanto está en el equilibrio. Tiene intensidad, suavidad, un dulzor medido y una cremosidad que abraza.
En esta colaboración, Helado de Lima toma esa personalidad y la transforma en helado. No se trata solo de “hacer un sabor nuevo”, sino de traducir una experiencia: pasar de la tajada al pote, del tenedor a la cuchara, del postre de mesa al antojo frío.
Una tarta helada, en este caso, es una forma distinta de disfrutar la esencia de la tarta de queso sin perder lo que más nos gusta de ella: su cuerpo cremoso y su sabor delicado.
¿Es lo mismo una tarta helada que una torta helada tradicional?
No exactamente. La torta helada tradicional suele recordarnos a cumpleaños, gelatina, bizcochuelo, leche evaporada y capas bien frías. Es un clásico querido, sobre todo en Perú, porque combina frescura, color y dulzura familiar.

Esta colaboración, en cambio, no intenta copiar esa receta. Su camino es más cremoso y más cercano al helado artesanal. Aquí no manda la gelatina ni el bizcochuelo: manda el queso crema, la tarta vasca y esa sensación de postre elegante que igual se puede comer en pijama viendo una serie.
¿Por qué el queso crema funciona tan bien en un helado artesanal?
El queso crema aporta cuerpo, suavidad y ese sabor ligeramente ácido que evita que el postre se sienta plano. En un helado, ayuda a que cada cucharada tenga más presencia, como si el sabor se quedara un poquito más en boca.
No es un ingrediente que grite. Más bien acompaña, redondea y hace que el helado se sienta más untuoso. Por eso combina tan bien con la tarta vasca: ambos comparten esa personalidad cremosa, intensa y elegante.
También funciona bravazo para compartir después de un almuerzo, llevar a una reunión o tenerlo como “salvavidas dulce” cuando aparece el antojo nocturno.
Esta colaboración entre Tarta de Queso y Helado de Lima entra justo en ese momento. Es una propuesta para quienes aman la tarta vasca, para quienes disfrutan los helados artesanales y para quienes creen que un buen postre puede arreglar bastante el día.

En Tarta de Queso hacemos postres para compartir, regalar y disfrutar sin tanta vuelta. Y este helado de tarta de queso tiene ese mismo espíritu: cremoso, cercano y con sabor a gustito bien merecido.
Mira donde puedes encontrar el helado de tarta de queso:
Av. Larco 1237 Miraflores
- Horario de atención: Dom-Mie 11am a 9pm
- Jue-Sáb 11am a 10pm
Boulevard Plaza Mantaro, San Miguel
- Horario de atención: Lun – Dom
- 10AM – 10PM
Calle San Martín 390 Miraflores
- Horario de atención: Dom-Mie 11am a 9pm
- Jue-Sáb 11am a 10pm
Jr. Colina 109 Barranco
- Horario de atención: Lun-Dom de 11am a 8pm
Av. Comandante Espinar 719 Miraflores (Tottus 2do Piso)
- Horario de atención: Lun-Dom de 7am a 10pm

Soy Valeria Scavia, fundadora de la empresa Tarta de Queso. La repostería siempre ha sido una pasión para mi y la hora del postre el momento más esperado también. Pude dar inicio a este sueño, que empezó como un pequeño emprendimiento y que con suerte, se va convirtiendo en algo más. Emprender es como una montaña y rusa, con subibajas, no es fácil, pero vale 100% la pena. Vamos por más!













